La memoria del lugar
Ganga desciende del Himalaya y recorre más de dos mil quinientos kilómetros hasta el golfo de Bengala. En la tradición no es un río que se venera: es una madre que desciende.
Cada ciudad a su orilla trabaja una capa distinta del linaje humano.
Qué se mueve aquí
El agua del Ganges toca la memoria familiar. Lo que aparece no siempre es propio: son cargas de madres, abuelas, mujeres que no pudieron soltar.
Por eso el trabajo con el río se hace en compañía y con contención, nunca en aislamiento.
Cómo se entra con respeto
Una ofrenda pequeña y biodegradable, los pies en el agua, una intención dicha en voz alta. El río no pide más.
